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Educación
sexual- De Rosa 2000
Transcripción
de una Conferencia en diferentes escuelas de Buenos Aires
2000
Hablar de sexualidad siempre es complicado,
y por otra parte supone un aprendizaje natural y espontaneo.
Hacernos cargo de la formación y educación de
un individuo, sea como padres, o educadores, es extremadamente
complejo y a veces nos hace refugiarnos en roles rígidos,
la escuela enseña, el padre mantiene y la madre atiende,...pero
este conjunto de parcialidades, forma a un individuo?
¿En el tema que vamos a abordar hoy, lo forma para
un mundo en el que la sexualidad es parte explícita
de él?
La sexualidad es en nuestras sociedades
un tema tabú.
La educación no es ajena a esto y el abordaje de la
educación en la sexualidad o la educación sexual
es una de las áreas donde menos claridad existe a la
hora de explorar los elementos que componen la curricula en
la materia.
Al momento de plantear los parámetros sobre los componentes
de la educación sexual, los contenidos, los límites,
un altísimo porcentaje de padres y educadores, desconocen
las respuestas.
En la práctica diaria, estas
son algunas de los planteos que escuchamos.
"... ¿Qué está
bien, qué está mal?
¡No les vas a poner ideas en la cabeza!
¿No son muy chicos? ¡Pero si ya saben todo!
Cuando llegue el momento, ya se van a enterar.
¿Con lo que se ve en la televisión, que les
vamos a enseñar?
¿Se lo van a enseñar,... en el colegio, la iglesia,
los scouts... quién?
La mejor manera es natural, que vayan aprendiendo por su cuenta
¿Qué chico cree que los bebés vienen
de París (o nacen de un repollo-chou)?
Ya lo ven en el colegio cuando empiezan a estudiar sobre los
animales,... el cuerpo humano...etc.
El interés por la práctica
de la educación sexual aparece en momentos en que algún
tema nos sorprende u horroriza, pero en general luego, frente
al desconocimiento volvemos a refugiarnos en nuestras posturas
habituales.
La charla de hoy no será un
curso de educación sexual o información técnica
sobre una u otra área, sino sobre la problemática
de la educación sexual, y de la sexualidad en el ámbito
educativo. Es decir abordaremos un mínimo de datos
técnicos y centraremos nuestras preguntas sobre los
siguientes items.
¿Quién se ocupa, quién
es el responsable? Padres, docentes, la vida, los amigos...
¿Hay qué hablar de sexualidad, sexo en la escuela
o con niños?
¿En qué momento del desarrollo?
¿Informar o formar?
¿No es peligroso?
En la educación sexual, se
pueden adoptar varias posturas teóricas, lo que no
se puede hacer es ignorar el tema o el suponer que otro es
responsabilidad de otro.
La formación no dada en forma o medios no adecuados
va a llegar sin embargo al niño y el adolescente, solo
que los maestros y los mensajes que de estos reciban, quizás
nos preocupen más tarde.
A la formación en la sexualidad
normal se debe también incorporar la de los diferentes
elementos derivados de la sexualidad como embarazo y reproducción
pero así también el de los peligros inherentes.
El abuso de menores, la pedofilia, y demás hechos de
violencia y corrupción hacia menores forman parte de
lo cotidiano.
Por otra parte la vida sexual, conlleva el riesgo de la entrada
al mundo de las enfermedades de transmisión sexual,
de la cual el SIDA es la que más se habla pero no la
única.
En conclusión
La educación en la sexualidad sugiere que el núcleo
familiar, y el educativo puedan conocer la materia y ser capaces
de afrontar las preguntas y planteos de los menores sin miedos,
y en conciencia de sus propios desconocimientos y tabúes.
El padre o educador no está obligado a poseer todos
los conocimientos, pero si poseer la necesaria capacidad de
no negar la demanda, ser capaz de afrontarla y buscar lugares
o profesionales que lo puedan ayudar.
Al negar o vanalizar esta pregunta, planteo o demanda, el
niño buscará la respuesta en otros lugares o
personas.
La respuesta es entonces prevenir y para ello educar y educarse.
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