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F07 Trastornos de la personalidad y del comportamiento debidos
a enfermedades, lesiones o disfunciones cerebrales
Alteración
de la personalidad y del comportamiento puede ser debida a
una enfermedad, una lesión o una disfunción cerebral puede
ser de carácter residual concomitante con una enfermedad daño
o disfunción cerebral. En algunos casos las características
concretas de las manifestaciones de estos trastornos de la
personalidad y del comportamiento residuales o concomitantes
pueden sugerir el tipo o localización de la afección cerebral.
F07.0
Trastorno orgánico de la personalidad
Trastorno
se caracteriza por una alteración significativa de las formas
habituales del comportamiento premórbidos. Estas alteraciones
afectan de un modo particular a la expresión de las emociones,
de las necesidades y de los impulsos. Los procesos cognoscitivos
pueden estar afectados en especial o incluso exclusivamente
en el área de la planificación de la propia actividad y en
la previsión de probables consecuencias sociales y personales,
como en el llamado síndrome del lóbulo frontal. No obstante,
se sabe que este síndrome se presenta no sólo en las lesiones
del lóbulo frontal, sino también en lesiones de otras áreas
circunscritas del cerebro.
Pautas
para el diagnóstico
Claros
antecedentes u otra evidencia de enfermedad, lesión o disfunción
cerebral, en la presencia de dos o más de los siguientes rasgos:
a)
Capacidad persistentemente reducida para mantener una actividad
orientada a un fin, concretamente las que requieran períodos
largos de tiempo o gratificaciones mediatas.
b) Alteraciones emocionales, caracterizados por labilidad
emocional, simpatía superficial e injustificada (euforia,
expresiones inadecuadas de júbilo) y cambios rápidos hacia
la irritabilidad o hacia manifestaciones súbitas de ira
y agresividad. En algunos casos el rasgo predominante puede
ser la apatía.
c) Expresión de necesidades y de impulsos que tienden
a presentarse sin tomar en consideración sus consecuencias
o molestias sociales (el enfermo puede llevar a cabo actos
antisociales tales como robos, comportamientos sexuales
inadecuados, comer vorazmente o no mostrar preocupación
por su higiene y aseo personales).
d) Trastornos cognoscitivos, en forma de suspicacia
o ideas paranoides o preocupación excesiva por un tema único,
por lo general abstracto (por ejemplo, la religión, el "bien
y el mal"), o por ambas a la vez.
e) Marcada alteración en el ritmo y flujo del lenguaje,
con rasgos tales como circunstancialidad, "sobreinclusividad",
pegajosidad e hipergrafía.
f) Alteración del comportamiento sexual (disminución
de la sexualidad o cambio del objeto de preferencia sexual).
Incluye:
Síndrome del lóbulo frontal.
Trastorno de personalidad de la epilepsia límbica.
Síndrome postiobotomía.
Personalidad orgánica pseudopsicopática.
Personalidad orgánica pseudorretrasada. Estado postieucotomía.
Excluye:
Transformación persistente de la personalidad tras experiencia
catastrófica (F62.0).
Transformación persistente de la personalidad tras enfermedad
psiquiátrica (F62.1).
Síndrome postconmocional (F07.2).
Síndrome postencefalítico (F07.1).
Trastornos de personalidad (F60.-).
F07.1
Síndrome postencefalítico
Cambios
de comportamiento residuales que se presentan tras la recuperación
de una encefalitis vírica o bacteriana. Los síntomas no son
específicos y varían de unos a otros individuos, de acuerdo
con el agente infeccioso y, sobre todo, con la edad del enfermo
en el momento de la infección. La diferencia principal entre
este trastorno y el resto de los trastornos orgánicos de personalidad
es que es a menudo reversible.
Pautas
para el diagnóstico
Malestar
general, apatía o irritabilidad, cierto déficit de las funciones
cognoscitivas (dificultades de aprendizaje), alteración de
los hábitos del sueño y de la ingesta, cambios de la conducta
sexual y disminución de la capacidad de juicio. Pueden presentarse
muy diversas disfunciones neurológicas residuales tales como
parálisis, sordera, afasia, apraxia constructiva o acalculia.
Excluye:
Trastorno orgánico de personalidad (F07.0).
F07.2
Síndrome postconmocional
Este
síndrome se presenta normalmente después de un traumatismo
craneal, por lo general suficientemente grave como para producir
una pérdida de la conciencia. En él se incluye un gran número
de síntomas tales como cefaleas, mareos (en los que suelen
faltar los rasgos característicos del vértigo), cansancio,
irritabilidad, dificultades de concentración y de la capacidad
de llevar a cabo tareas intelectuales, deterioro de la memoria,
insomnio y tolerancia reducida a situaciones estresantes,
a excitaciones emocionales y al alcohol.
Los
síntomas pueden acompañarse de un estado de ánimo depresivo
o ansioso, dando lugar a una cierta pérdida de la estimación
de sí mismo y a un temor a padecer una lesión cerebral permanente.
Estos sentimientos refuerzan los síntomas primarios y se pone
así en marcha un círculo vicioso. Algunos enfermos se vuelven
hipocondríacos y se embarcan en la búsqueda constante de diagnósticos
y de tratamientos, y de ellos algunos pueden adoptar el papel
permanente de enfermo.
Pautas
para el diagnóstico
Presencia
de al menos tres de los rasgos señalados anteriormente. Debe
hacerse una evaluación mediante exploraciones complementarias
(electroencefalografía, potenciales evocados del tronco cerebral,
técnicas neurorradiológicas, oculonistagmografía, etc.), dado
que pueden servir para objetivar los síntomas, aunque en la
mayoría de los casos estos resultados son negativos. Las quejas
no son necesariamente debidas a motivos de compensación.
Incluye:
Síndrome (encefalopatía) postconmocional.
Síndrome cerebral post-traumático no psicótico.
F07.8
Otros trastornos de la personalidad y del comportamiento debidos
a enfermedades, lesiones o disfunciones cerebrales
Las
enfermedades, lesiones o disfunciones cerebrales pueden producir
muy diversos trastornos cognoscitivos, emocionales, de la
personalidad y del comportamiento y no todos ellos son clasificables
en los apartados anteriores.
Algunas
personas con trastornos en el hemisferio cerebral derecho
presentan cambios en la capacidad para expresar o comprender
emociones. A pesar de que, de un modo superficial, el enfermo
pudiera parecer deprimido, normalmente no está presente un
estado de ánimo depresivo, sino que lo que sucede es que está
reducida la expresión de las emociones.
Se
debe utilizar este código también para:
a)
Síndromes específicos de alteraciones de la personalidad
o del comportamiento presuntamente debidos a enfermedades,
lesiones o disfunciones cerebrales distintos de F07.0-F07.2.
b) Aquellos estados con trastornos cognoscitivos
de grado medio que no tienen intensidad suficiente para
ser considerados como demencia en trastornos mentales progresivos
tales como enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson,
etc. El diagnóstico deberá cambiarse si en un momento dado
se satisfacieran las pautas de demencia.
Excluye:
Delirium (F05.-).
F07.9
Trastorno de personalidad y del comportamiento debido a enfermedad,
lesión o disfunción cerebral sin especificación
Incluye:
Psicosíndrome orgánico.
F09
Trastorno mental orgánico o sintomático sin especificación
Incluye:
Psicosis orgánica sin especificación.
Psicosis sintomático sin especificación.
Excluye:
Psicosis sin especificación (F29).
Psicosis de origen incierto (F29).
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