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F88
Otros trastornos del desarrollo psicológico
Incluye:
Agnosia del desarrollo.
F89
Trastorno del desarrollo psicológico sin especificación
Incluye:
Trastorno del desarrollo psicológico sin especificación.
F90-98 Trastornos del comportamiento y de las emociones de
comienzo habitual en la infancia y adolescencia.
F90
Trastornos hipercinéticos
Grupo
de trastornos caracterizados por un comienzo precoz, la combinación
de un comportamiento hiperactivo y pobremente modulado con
una marcada falta de atención y de continuidad en las tareas
y porque estos problemas se presentan en las situaciones más
variadas y persisten a lo largo del tiempo.
Los
trastornos hipercinéticos tienen un comienzo temprano (por
lo general, durante los cinco primeros años de la vida). Sus
características principales son una falta de persistencia
en actividades que requieren la participación de procesos
cognoscitivos y una tendencia a cambiar de una actividad a
otra sin terminar ninguna, junto con una actividad desorganizada,
mal regulada y excesiva. Normalmente estas dificultades persisten
durante los años de escolaridad e incluso en la vida adulta,
pero en muchos de los afectados se produce, con el paso de
los años, una mejoría gradual de la hiperactividad y del déficit
de la atención.
Los
niños hipercinéticos suelen ser descuidados e impulsivos,
propensos a accidentes, y plantean problemas de disciplina
por saltarse las normas, más que por desafíos deliberados
a las mismas, por una falta de premeditación. Su relación
social con los adultos suelen ser desinhibidas, con una falta
de la prudencia y reserva naturales. Son impopulares entre
los niños y pueden llegar a convertirse en niños aislados.
Es frecuente la presencia de un déficit cognoscitivo y son
extraordinariamente frecuentes los retrasos específicos en
el desarrollo motor y del lenguaje.
Las
complicaciones secundarias son un comportamiento disocial,
antisocial y una baja estimación de sí mismo. Hay un considerable
solapamiento entre la hipercinesia y otras formas de comportamiento
anormal como el trastorno disocial en niños no socializados.
Sin embargo, la evidencia más general tiende a distinguir
un grupo en el cual la hipercinesia es el problema principal.
Los
trastornos hipercinéticos se presentan en varones con una
frecuencia varias veces superior a la que se presentan en
el sexo femenino. Es frecuente que se acompañe de problemas
de lectura o del aprendizaje.
Pautas
para el diagnóstico
Los
rasgos cardinales son el déficit de atención y la hiperactividad.
El diagnóstico requiere la presencia de ambos, que deben manifestarse
en más de una situación (por ejemplo, en clase, en la consulta).
El
trastorno de la atención se pone de manifiesto por una interrupción
prematura de la ejecución de tareas y por dejar actividades
sin terminar. Los chicos cambian frecuentemente de una actividad
a otra, dando la impresión que pierden la atención en una
tarea porque pasan a entretenerse con otra (aunque estudios
de laboratorio no demuestran con precisión un grado extraordinario
de distracción sensorial o perceptiva). Estos déficits en
la persistencia y en la atención deben ser diagnosticados
sólo si son excesivos para la edad y el CI del afectado.
La
hiperactividad implica una inquietud excesiva, en especial
en situaciones que requieren una relativa calma. Dependiendo
de las circunstancias, puede manifestarse como saltar y correr
sin rumbo fijo, como la imposibilidad de permanecer sentado
cuando es necesario estarlo, por una verborrea o alboroto
o por una inquietud general acompañada de gesticulaciones
y contorsiones. El criterio para la valoración de si una actividad
es excesiva está en función del contexto, es decir, de lo
que sería de esperar en esa situación concreta y de lo que
sería normal teniendo en cuenta la edad y el CI del niño.
Este rasgo comportamental es más evidente en las situaciones
extremas y muy estructuradas que requieren un alto grado de
control del comportamiento propio.
En
la edad adulta puede también hacerse el diagnóstico de trastorno
hipercinético. Los fundamentos son los mismos, pero el déficit
de atención y la hiperactividad deben valorarse en relación
con la evolución de cada caso. Cuando la hipercinesia se presentó
únicamente en la infancia y en el curso del tiempo ha sido
sustituida por otra entidad como un trastorno de la personalidad
o un abuso de sustancias, debe codificarse la entidad actual
en lugar de la pasada.
Excluye:
Trastornos generalizados del desarrollo (F84.-).
Trastornos de ansiedad (F41 ó F93.0).
Trastorno del humor (afectivos) (P30-F39).
Esquizofrenia (F20.-).
F90.0
Trastorno de la actividad y de la atención
Se
atisface el conjunto de pautas de trastorno hipercinético
(F90.-), pero no se satisface el de F9L-(trastorno disocial).
Incluye:
Trastorno de déficit de atención.
Síndrome de déficit de atención con hiperactividad.
Excluye:
Trastorno hipercinético asociado a trastorno disocial (F90.1).
F90.1
Trastorno hipercinético disocial
Se
satisface el conjunto de pautas de trastorno hipercinético
(F90.-) y el conjunto de pautas de trastorno disocial (F9L-).
F90.8
Otros trastornos hipercinéticos
F90.9
Trastorno hipercinético sin especificación
Se usará cuando no sea posible diferenciar entre F90.0 y F90.1,
pero se satisface el conjunto de pautas de F90.-.
Incluye:
Reacción hipercinética de la infancia y adolescencia sin especificar.
Síndrome hipercinético de la infancia y adolescencia sin especificar.
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