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F65
Trastornos de la inclinación sexual
Incluye:
Parafilias.
Excluye: Problemas asociados con la orientación sexual (F66.-).
F65.0
Fetichismo
Consiste
en la dependencia de algún objeto inerte como estímulo para
la excitación y la gratificación sexuales. Muchos fetiches
son extensiones del cuerpo humano tales como artículos de
ropa o calzado. Otros objetos frecuentes se caracterizan por
alguna textura particular como la goma, el plástico o el cuero.
La importancia de los fetiches varía según el individuo. En
algunos casos sirven simplemente como refuerzo de la excitación
sexual conseguida por medios ordinarios (por ejemplo, haciendo
que la pareja lleve una determinada vestimenta).
Pautas
para el diagnóstico
El
fetichismo se diagnosticará sólo si el fetiche es la fuente
más importante de estimulación sexual o si es esencial para
la respuesta sexual satisfactoria.
Las
fantasías fetichistas son frecuentes, pero no configuran un
trastorno a no ser que lleven a rituales que sean tan apremiantes
e inaceptables como para interferir con la relación sexual
y causar un malestar individual.
El
fetichismo se presenta casi exclusivamente en varones.
F65.1
Transvestismo fetichista
Consiste
en llevar ropas del otro sexo con el objetivo principal de
obtener excitación sexual.
Pautas
para el diagnóstico
Este
trastorno debe distinguirse del fetichismo simple en el sentido
de que los objetos fetichistas o las ropas no sólo se llevan,
sino que se llevan para crear la apariencia de ser una persona
del sexo opuesto. Normalmente se lleva más de un artículo
y a menudo una vestimenta completa incluso con peluca y maquillaje.
El transvestismo fetichista se distingue del transvestismo
transexual por su clara asociación con la excitación sexual
y con el fuerte deseo de quitarse la ropa una vez que se alcanza
el orgasmo y la excitación sexual declina. Generalmente en
los transexuales hay antecedentes de transvestismo fetichista
como fase anterior y probablemente en estos casos representa
una etapa del desarrollo del transexualismo.
Incluye:
Fetichismo transvestista.
F65.2
Exhibicionismo
Consiste
en una tendencia persistente o recurrente a exponer los órganos
genitales a extraños (normalmente del sexo opuesto) o a gente
en lugares públicos, sin incitarlos o intentar un contacto
más íntimo. Normalmente, aunque no siempre, suele haber una
excitación sexual durante el período de la exposición y el
acto suele terminar en una masturbación. Esta tendencia puede
dar lugar a un comportamiento que se manifiesta sólo en períodos
de crisis o de tensiones emocionales, separados por otros
períodos en los cuales está ausente el comportamiento exhibicionista.
Pautas
para el diagnóstico
El
exhibicionismo se limita prácticamente a varones heterosexuales,
que se exhiben a mujeres adultas o adolescentes, normalmente
confrontándolas, desde una distancia de seguridad, en lugares
públicos. Para algunos el exhibicionismo es su única descarga
sexual, pero otros simultanean este comportamiento con una
vida sexual activa, con relaciones de larga duración, a pesar
de que sus impulsos exhibicionistas pueden ejercer una mayor
presión en momentos de conflicto en sus relaciones. La mayoría
de los exhibicionistas encuentran que sus impulsos son difíciles
de controlar y son vivenciados como propios. Si el testigo
se sorprende, asusta o impresiona, suele aumentar la excitación
del exhibicionista.
F65.3
Escoptofilia (voyeurismo)
Se
trata de una tendencia persistente o recurrente a mirar a
personas comprometidas en una actividad sexual o íntima, como
desnudarse, lo que lleva normalmente a una excitación sexual
y a una masturbación, que se realiza sin que se sea observado
por las otras personas.
F65.4
Paidofilia
Se
trata de una preferencia sexual por los niños, normalmente
de edad prepuberal o de la pubertad temprana. Algunos de los
afectados sienten atracción únicamente por la chicas, otros
únicamente por los chicos y otros están interesados por ambos
sexos.
La
paidofilia se presenta raramente en mujeres. Los contactos
entre adultos y adolescentes sexualmente maduros es algo socialmente
reprobado, en especial si los que intervienen son del mismo
sexo, pero esto no se acompaña necesariamente de paidofilia.
Un incidente aislado, en especial si el que lo lleva a cabo
es un adolescente, no es signo de la presencia de la tendencia
persistente o predominante que se requiere para el diagnóstico.
No obstante, entre los afectados de paidofilia, hay varones
que manifiestan una preferencia por una relación de pareja
sexual adulta, pero que debido a que hay reiteradas frustraciones
en sus intentos de contactos adecuados, los han sustituido
de manera habitual por niños. Los varones que abusan sexualmente
de sus propios hijos prepuberales suelen abordar en ocasiones
también a otros niños, pero en ninguno de estos casos hay
nada más en su comportamiento que sugiera una paidofilia.
F65.5
Sadomasoquismo
Consiste
en una preferencia por actividades sexuales que implican el
infringir dolor, humillación o esclavitud. Si el enfermo prefiere
ser el receptor de tales estimulaciones entonces se denomina
masoquismo; si es el que lo ocasiona, se trata entonces de
sadismo. A menudo un individuo obtiene excitación sexual tanto
de actividades sádicas como de masoquistas.
Es
frecuente que se utilicen grados leves de estimulación sadomasoquista
para potenciar una actividad sexual que por lo demás sería
normal. Esta categoría debe ser únicamente utilizada si la
actividad sadomasoquista es la fuente más importante para
la estimulación o si es necesaria para la gratificación sexual.
El
sadismo sexual es difícil de distinguir de la crueldad en
situaciones sexuales o de la cólera no relacionada con el
erotismo. El diagnóstico puede hacerse con claridad cuando
la violencia es necesaria para la excitación sexual.
Incluye:
Masoquismo.
Sadismo.
F65.6
Trastornos múltiples de la inclinación sexual
Se
incluyen aquí los casos de personas con más de un trastorno
de la inclinación sexual pero ninguno de ellos predomina.
La combinación más frecuente es la de fetichismo, transvestismo
y sadomasoquismo.
F65.8
Otros trastornos de la inclinación sexual
Se
incluyen aquí diferentes formas de inclinaciones sexuales
y actividades consiguientes que son todos ellos relativamente
poco frecuentes. Entre ésta están el hacer llamadas telefónicas
obscenas, el frotarse contra otras personas para conseguir
una estimulación sexual ("froteurismo"), el intentarlo con
animales ("bestialismo"), el emplear la estrangulación o anoxia
para intensificar la excitación sexual y una preferencia por
parejas con alguna anomalía anatómica especial, como un miembro
amputado.
Las
practicas eróticas son tan diversas y muchas de ellas son
tan excepcionales o particulares que no se justifica un epígrafe
propio para cada una de ellas. La ingestión de la orina, el
untarse excrementos o perforarse el prepucio o los pezones,
pueden formar parte del repertorio sadomasoquista. Son frecuentes
los rituales de masturbación de varios tipos, pero las prácticas
más extremas, tales como la inserción de objetos en el recto
o en la uretra peneana, o la autoestrangulación parcial, cuando
sustituyen otros tipos de contactos sexuales ordinarios, alcanzan
el grado de lo anormal. La necrofilia debe también ser codificada
en este apartado.
Incluye:
Froteurismo.
Necrofilia.
F65.9
Trastorno de la inclinación sexual sin especificación
Incluye:
Desviación sexual sin especificar.
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