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F00-09
Trastornos mentales orgánicos, incluidos los sintomáticos
La
mayoría de los trastornos mentales orgánicos pueden comenzar
a cualquier edad, excepto quizás durante la primera infancia.
En la práctica, la mayoría de estos trastornos tienden
a empezar en la edad adulta. Algunos de estos trastornos
son aparentemente irreversibles y progresivos y otros
son transitorios o responden a tratamientos específicos.
El
uso del término "orgánico" significa que el síndrome
clasificado como tal puede ser atribuido a un trastorno
o enfermedad cerebral orgánico o sistémico diagnosticable
en sí mismo. El término "sintomático" se utiliza para
los trastornos mentales orgánicos en los cuales la afectación
cerebral es secundaria a un trastorno o enfermedad sistémico
extracerebral.
Para
el diagnóstico de los trastornos de esta sección se
requiere, en la mayoría de los casos, hacer uso de dos
códigos: uno para el síndrome psicopatológico y otro
para el trastorno subyacente.
Demencia
La
demencia es un síndrome debido a una enfermedad del
cerebro, generalmente de naturaleza crónica o progresiva,
en la que hay déficits de múltiples funciones corticales
superiores, entre ellas la memoria, el pensamiento,
la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad
de aprendizaje, el lenguaje y el juicio. La conciencia
permanece clara. El déficit cognoscitivo se acompaña
por lo general, y ocasionalmente es precedido, de un
deterioro en el control emocional, del comportamiento
social o de la motivación. Este síndrome se presenta
en la enfermedad de Alzheimer, en la enfermedad vasculocerebral
y en otras condiciones que afectan al cerebro de forma
primaria o secundaria.
La
demencia produce un deterioro intelectual apreciable
que repercute en la actividad cotidiana del enfermo,
por ejemplo, en el aseo personal, en el vestirse, en
el comer o en las funciones excretoras. Este deterioro
de la actividad cotidiana depende mucho de factores
socioculturales. Los cambios en el modo como el enfermo
desempeña su actividad social, tales como el conservar
o el buscar un empleo, no deben de ser utilizados como
pautas para el diagnóstico, porque hay grandes diferencias
transculturales y factores externos que repercuten en
el mercado laboral.
Si
estuvieran presentes síntomas depresivos que no llegan
a satisfacer las pautas diagnósticas de episodio depresivo
(F32.0-F32.3) o si se presentaran alucinaciones o ideas
delirantes, puede recurrirse a un quinto carácter para
indicar cuáles de ellas son predominantes:
.X0 Sin síntomas adicionales.
.X1 Con predominio de ideas delirantes.
.X2 Con predominio de alucinaciones.
.X3 Con predominio de síntomas depresivos.
.X4 Con otros síntomas mixtos.
Pautas
para el diagnóstico
Deterioro
de la memoria que afecta a la capacidad para registrar,
almacenar y recuperar información nueva. En estadios
avanzados pueden también perderse contenidos familiares
y material aprendido en el pasado. Hay además un deterioro
del pensamiento y de la capacidad de razonamiento, una
reducción en el flujo de las ideas y un deterioro del
proceso de almacenar información, por lo que al individuo
afectado le resulta cada vez más difícil prestar atención
a más de un estímulo a la vez, como, por ejemplo, tomar
parte en una conversación con varias personas. También
hay una dificultad en cambiar el foco de atención de
un tema a otro. Para poder hacer un diagnóstico claro
de demencia, los síntomas y el deterioro deben haber
estado presentes por lo menos durante seis meses.
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